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La Pandemia y la Educación Popular en Casa Latina

Actualizado: 13 ene 2022

Nota Aclaratoria: Araceli Hernández trabajó en Casa Latina desde 1995 hasta 2021, esta entrevista se realizó cuando ella aun estaba desempeñando el cargo de Directora de esta organización.



Entrevista con Araceli Hernández, Directora del Centro de Trabajadores de Casa Latina.

Por Hilary Stern.



HS: Hola Araceli. Gracias por reunirte conmigo por Zoom y por tomar el tiempo de contarme de la experiencia de Casa Latina en adaptar sus prácticas de la educación popular a las realidades de la pandemia y el distanciamiento social. Primeramente, me podrías explicar ¿cómo se practicaba la educación popular en Casa Latina antes de la pandemia?


AH: En el Centro de Trabajadores llevamos diferentes reuniones con las trabajadoras del hogar y con los jornaleros. Algunas reuniones son para compartir información, por ejemplo actualización de campañas de propuestas de ley de inmigración o derechos laborales, pero la mayoría de las reuniones tienen fines organizativos. Hay reuniones semanales para que los jornaleros y trabajadoras domesticas identifiquen problemas en el manejo del Centro de Trabajadores, las analicen y luego proponen soluciones y decidan cual solución van a probar. Después de probar una solución de una forma temporal, que en general consiste de una nueva norma, regla o póliza, la evalúan y la cambian o la adoptan de una forma permanente. A veces también analizan problemas que no se pueden solucionar directamente con reglas del Centro, y que tienen una solución al nivel del gobierno local con una nueva ley o una nueva política local. En estos casos trabajan con abogados y otras organizaciones comunitarias para proponer leyes al nivel local como son: la ley de Seattle contra el robo de salario, el salario mínimo de Seattle, y el establecimiento de la Oficina de Normas Laborales de Seattle o la Carta de Derechos de las Trabajadoras del Hogar. Y luego, sigan analizando la implementación de las nuevas leyes y dan consejos para mejorar su efectividad. Ahora eso se hace por medio del Concilio de las Trabajadoras del Hogar que está enfocando en las Cartas de Derecho al nivel local y estatal.


En cuestión de derechos laborales, antes teníamos un programa que se llamaba CDT, es el Comité de Defensa del Trabajador, donde se reunían semanalmente, primero para conocer los derechos que tenían como trabajadores inmigrantes. Los trabajadores venían con casos de robo de salario o robo parcial de salario, entonces estos grupos hacían análisis de su situación específica y de los otros participantes. El objetivo del programa era crear un grupo donde ellos mismos abogaran por sus propios casos y se apoyaran unos a otros. Uno de los recursos era el Departamento del Labor, pero otro de los recursos podría ser ellos mismos, podían ir a hablar con los empleadores en grupo para que les pagaran. Este programa también hace presentaciones de derechos laborales para que la comunidad pueda entender identificar si hay robo de salario. Estas presentaciones proveen información a la comunidad, pero en el CDT era donde se llevaba a cabo la educación popular para poder crear este grupo de apoyo mutuo.


También tenemos clases de inglés basados en la educación popular. El currículo de las clases de inglés se enfoca en las necesidades que tiene el trabajador en el trabajo y para poder negociar mejores condiciones, así que es muy práctico. La coordinadora de educación también tiene reuniones con los jornaleros para ver cómo pueden ir enriqueciendo el currículo y responder mejor a sus necesidades.


Y hemos desarrollado otros cursos de trabajo como la limpieza verde y la jardinería verde, todos basados en las experiencias de los mismos trabajadores del hogar y los jornaleros. Los cursos de seguridad y salud en el trabajo se tratan de los peligros más graves que se enfrentan los jornaleros según las estadísticas pero el currículo está desarrollado basado en las experiencias de nuestros miembros jornaleros.



Antes de la pandemia llevamos a cabo todas estas reuniones y clases en nuestros edificios donde tenemos una gran sala de reuniones para el Centro de Trabajadores, donde entre 60 a 100 jornaleros se reunían todas las mañanas, tres aulas para las clases de inglés donde se juntaban entre 10 a 15 alumnos por clase en las mañanas y las tardes y otro salón de para los talleres ocupacionales. No guardamos nada de distancia social.


HS:¿Cómo les ha afectado la pandemia en sus prácticas de la educación popular?


AH: La verdad es que fue muy proactivo, porque nosotros lo que pensábamos era de que si caía un caso positivo de COVID en el Centro nos iban a cerrar el programa y si no nos dejan juntarlos más, ¿qué va a pasar con los trabajos del programa? Entonces analizamos muchos modelos de despacho con los jornaleros y fue allí cuando nos decidimos crear un modelo donde no hubiera gente en el Centro o reducir el número de personas. Es así que lo que hicimos fue que, creamos diferentes grupos de trabajadores, los jornaleros seleccionaron seis líderes y el resto tenían que escoger uno de los líderes para estar en sus grupos. Entonces lo que hicimos fue despachar por grupos en vez que todos estuvieran presentes en el centro. Para decidirse por este modelo, tuvimos que analizar varios modelos como el de una lista rotatoria en donde todos estuvieran incluidos y otra era que hubiera estas listas con coordinadores/líderes. Entonces estuvimos como dos días dialogando y analizando todos los modelos posibles en la Asamblea (que es la reunión semanal de todos los miembros que son jornaleros).


Luego cuando tuvimos que cerrar el centro (por orden del Gobernador prohibiendo reuniones de no convivientes durante la primera ola de la pandemia) ya solo se adaptó el modelo de hablar por teléfono y la gente iba a pasar por su orden y dirigirse al trabajo. Entonces fue como el proceso fue implementado en pausas para adoptar el nuevo modelo.


La verdad es que después de la pandemia fue muy complicado porque hasta el mismo staff no sabíamos cómo trabajar con el Zoom. Hasta yo entraba en algunas reuniones, pero no sabía crear salones dentro de la aplicación etcétera. Fue entonces que el mismo staff tuvo que aprender, pero ha sido muy complicado motivar a jornaleros de que no le tengan miedo a la tecnología o que entren en reuniones de Zoom porque después del cierre del centro fue muy difícil empezar la comunicación con los jornaleros. Sin embargo, nos seguimos reuniendo por teléfono con algunos líderes jornaleros para planificar la reapertura el Centro.


HS: Y las clases. ¿Qué pasó con las clases de inglés o las otras clases que tenían, y el CDT y todo eso?


AH: Bueno, el CDT se suspendió, porque también fue muy difícil adaptar el CDT a Zoom y lo que se empezó a hacer fue crear webinars acerca de derechos laborales y se suben a la página de Facebook de Casa Latina y estos han tenido bastantes visitas. Las clases de inglés ahora se dan a través de Facebook. Los maestros graban las clases y los trabajadores pueden verlas cuando ellos tienen tiempo. Este modelo ha sido muy exitoso. Según lo que me han reportado hay 1,200 visitas en algunas clases. Hasta los estudiantes se comparten las lecciones, o sea lo ve uno y se la manda a otro. Entonces, ha sido bien difícil ver hasta dónde han impactado estas clases de inglés, o quienes las han visto.


Y las otras reuniones con la membrecía se transfirieron a Zoom. Entonces, el grupo de liderazgo de mujeres, Mujeres Sin Fronteras, tiene como 90 asistentes en sus reuniones. Son muy grandes.



HS: Y antes de la pandemia ¿cuántos había?


AR: Antes eran entre 20 y 30 mujeres que se reunían en persona, y ahora son como 90 por Zoom. En la HH, que es Household Helpers, el programa de empleo de trabajadoras de casa, tenemos reuniones de 60 a 70, más o menos. También se reúne por Zoom el Concilio de las Trabajadoras del hogar. Ahí es donde están organizando la Carta de Derechos a nivel estatal y federal.


Pero con los jornaleros ha sido un reto porque no se les da mucho la tecnología, por más que hemos tenido voluntarios que van a ayudarles uno a uno a enseñarles cómo acceder a reuniones de Zoom. Ellos me dicen “es que mi teléfono no funciona”. Otras veces los teléfonos no son inteligentes, de esos teléfonos que todavía se abren a la mitad ¿cómo se llaman? No sé cómo se llama uno que es el inteligente y el otro que no lo es…[se ríe]... tonto??. Afortunadamente Zoom tiene también como llamar por teléfono, entonces algunos jornaleros, se comunican por teléfono, pero pues de 150 que tenemos, hay como 50 que sí se conectan a las reuniones.


HS: Son reuniones semanales.


AH: Sí, tenemos dos tipos de reuniones para los jornaleros. Como siguen llegando quejas (de la calidad de trabajo), y ahora es peor porque despachan de un día para otro, y si a los jornaleros se les cruza una fiesta o se sienten mal o cualquier otra cosa, entonces ya no llegan y, entonces, son sancionados por no llegar al trabajo. Pues siempre hay quejas ¿no? Entonces sigue habiendo estas reuniones para resolución de conflictos en el Centro Allí el coordinador del centro y este grupo de líderes dan seguimiento a los problemas del centro. Y también tenemos dos veces al mes un tipo de Asamblea. Una Asamblea donde damos información de la organización y de campañas. Precisamente ahorita con todas las propuestas que hay de migración, mucha gente está hasta confundida ¿no? Entonces allí tratamos de dar también un panorama de qué está pasando.


HS: ¿Qué han aprendido de toda esta experiencia con la educación popular en tiempos de la pandemia?


AH: Bueno, desde mi perspectiva tenemos ahora más herramientas que sabemos que pueden funcionar porque para mi la gentrificación que estaba pasando en nuestra área donde está el edificio de Casa Latina había limitado a mucha gente que vive lejos de donde tenemos los programas., Esto nos había limitado el número de miembros a los que podíamos dar alcance. Ahora vemos que con Zoom podemos conectarnos con personas hasta en otros países con clases y talleres. En una reunión, unos entraron desde México, quién sabe cómo supieron de la reunión [se ríe]. Entonces hay una capacidad enorme para poder llegar a más personas, y que se pueda combinar. Mucha gente está ansiosa por volverse a reunir en persona. Creo que algo que más impactó fue esta sensación de pérdida para los jornaleros de lo que era su comunidad. Pues son sus amigos, son los que veían todos los días. Están muy deseosos por poder regresar. Sin embargo, al estar empezando a visualizar y planificar la re-apertura, también nos dimos cuenta de que el staff toma muchísimo tiempo en estar trabajando con la gente. Por ejemplo; que hay uno que quiere papel de baño, que otro quiere que abran la puerta, que otro más ya está reportando una queja, etc. Era tanto que ahorita el staff está muy bien enfocado en atender los empleadores y despachar trabajos, y en la promoción de ellos, etcétera. Entonces pensamos, ¿cómo vamos a volver a abrir? Ya no queremos tener que este tipo de trabajo : pero sabemos que es un espacio que ellos necesitan.


Y también creo que el staff ha aprendido bastante de comunicarse con la tecnología. Por ejemplo, el domingo pasado (durante la reunión de Zoom) estuve poniendo gráficas y fotos a los jornaleros y los vi más interesados que solamente estar hablando. Sé que eso lo puedo hacer en persona pero que a veces no nos da tiempo por la interacción que tenemos con todos de ellos. Entonces eso nos ha mostrado la importancia de tener más tiempo para incluir visuales.



Creo que en el futuro el acceso a los medios sociales va a ser otro recurso que se tiene que mantener, y que los jornaleros necesitan desarrollar esa habilidad. Entonces eso es lo que tenemos que dar continuidad, aunque ya los servicios pueden ser en persona, es importante que mantengamos las opciones virtuales. Sobre todo, los domingos cuando mucha gente está pensando que puede participar porque es más fácil asistir a una reunión a las 8 de la mañana, desde casa y enterarse de lo que está pasando. Entonces, para mi es importante reconocer que aprendimos nuevas técnicas digitales y de comunicación colectiva incluyendo el phone tree. Este fue un proceso de aprendizaje rápido para el staff y también una oportunidad para poder revisar estos procesos organizativos. Como ahorita; estamos analizando cómo se va a reabrir el centro, ¿si se va a reabrir para todos? ¿si se va a reabrir con listas? ¿qué va a pasar con las vacunas? ¿hasta que todos tengan vacunas abrimos para todos? etcétera entonces hay mucho de planificar para reabrir. Estamos trabajando con las vacunas y tratando de convencer que todos se las pongan, pero no nos ayuda el YouTube con sus teorías [se ríe] y sus informaciones [se ríe] ...


HS: Sí, a veces los medios sociales pueden ser utilizados para el bien o para el mal…


AH: Cierto por ejemplo algo muy positivo es que estamos utilizando ahorita es que la Universidad (de Washington) nos donó pruebas rápidas de COVID entonces estamos todas las mañanas realizando la prueba y en 15 minutos sale el resultado, lo estamos promoviendo en los medios sociales para que los empleadores tengan más confianza en contratar jornaleros. Entonces es más trabajo, pero esperemos que esto aumente el número de trabajos para ellos ¿verdad? Pero sí. Muchos cambios.

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